De mi camino nace mi forma de acompañar. He transformado mi propio proceso en acompañamiento y hoy ofrezco a otras personas el espacio que un día yo también necesité.
Porque hay momentos en los que una persona siente que necesita cambiar algo, aunque no siempre sepa ponerle nombre.
No hace falta estar “en tu peor momento” para pedir ayuda.
A veces basta con sentir que te has alejado de ti, que llevas demasiado tiempo cargando con mucho peso o que ha llegado el momento de empezar a vivir de otra manera.
Cuando sientes que te has alejado de ti, no entiendes qué te pasa y necesitas volver a sentirte tú.
Cuando una ruptura, un duelo, una decisión importante o un cambio de etapa te hacen sentir bloqueo, miedo o confusión.
Cuando buscas la aprobación de los demás, te comparas y dudas de tu valor.
Cuando una relación te ha hecho dudar de ti, perder la confianza en ti o desconectarte de quién eres.
Cuando sientes demasiado ruido dentro, te sientes sobrepasada/o y necesitas parar, ordenar lo que te pasa y sentir más tranquilidad.
Cuando te has puesto tantas veces en último lugar que ya ni sabes qué necesitas tú.
No necesitas tenerlo todo claro para empezar.
Solo necesitas reconocer que ya no quieres seguir igual y darte la oportunidad de empezar a vivirte de otra manera.